Artículo aparecido el día 04 de febrero en la sección «Una ventana al tercer sector» de La Verdad con la firma de Rosa Cano (presidenta de EAPN Región de Murcia), Juan Antonio Segura (director de CONVIVE Fundación Cepaim) y Pedro Martínez (presidente del CERMI Región de Murcia).
Es imposible resumir una realidad como la pobreza en un solo dato, aunque hay uno que nos permite entender la dimensión de la misma: una de cada tres personas en la Región de Murcia está en riesgo de pobreza y exclusión social. A este hecho, la Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en la Región de Murcia (EAPN) le suma dos ideas claves. La primera es que la pobreza va más allá de lo económico, es una realidad compleja y multifactorial. La segunda es que debemos comprender la pobreza como una situación en la que se ven vulnerados los derechos a un empleo digno, a una casa habitable, a una educación de calidad…
Desde esta mirada afirmamos que la pobreza es un problema de región, no solo de la gente que la sufre, y que para combatirla se hace necesario tomar decisiones políticas de calado, ubicando su abordaje en la centralidad de la agenda política desde el compromiso del Gobierno regional.
El pasado jueves 29 de enero, el Gobierno regional aprobó la primera Estrategia Regional de Lucha Contra la Pobreza. Esta estrategia debe dar respuestas a la situación en la que vive un tercio de nuestras vecinas y vecinos que ven vulnerados sus derechos por vivir en pobreza.
Esta estrategia ha sido una demanda de la EAPN durante los últimos años por lo que celebramos su aprobación. Nos gustaría señalar a continuación algunos aspectos positivos de esta estrategia.
El dato con el que se inicia el artículo se puede encontrar en el informe ‘Estado de la pobreza’ que cada año realiza EAPN-ES a partir de los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE. Este informe y los que publica la Fundación Foessa son las dos referencias principales para conocer la pobreza en nuestra región. Ambos forman parte del diagnóstico del que parte la Estrategia Regional de Lucha Contra la Pobreza, contando, por tanto, con un diagnóstico fiable y preciso de la realidad sobre la que pretende actuar.
Ambos informes comparten el hecho de que la pobreza y la exclusión social son realidades múltiples que deben abordarse de forma integral. Ese abordaje integral en la parte teórica debe corresponderse con un planteamiento integral en las medidas que deriven del diagnóstico. Esta era una de las cuestiones claves para EAPN: que se actuara contra la pobreza no solo desde la política social sino desde el resto de políticas que intervienen en ella. La estrategia recoge medidas relativas a servicios sociales, vivienda, educación, salud, empleo, convivencia, participación y derecho a ingresos suficientes.
Este enfoque integral en cuanto a las áreas de intervención debe completarse con una actuación integral en cuanto a las administraciones implicadas. Esto también se ha conseguido. La estrategia se aprobó en Consejo de Gobierno, lo que debe entenderse como el reconocimiento de que la pobreza es un problema de región, porque compromete al conjunto de consejerías del Gobierno regional.
La estrategia surge del trabajo de la Comisión Rectora de Lucha Contra la Pobreza, un organismo que se crea dentro del anterior Pacto de Lucha Contra la Pobreza promovido por EAPN. Esta Comisión Rectora está liderada por la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad y en ella participan el resto de consejerías, la Delegación del Gobierno y la Federación de Municipios. Tienen presencia, por tanto, las tres administraciones del Estado.
La participación ha sido otro de los elementos a valorar de forma positiva. Es cierto que los procesos participativos siempre pueden ser más ambiciosos y que debe ser un empeño permanente el mejorarlos, pero en la elaboración de la estrategia han participado todas las entidades citadas en el párrafo anterior además de la propia EAPN, el Colegio de Trabajo Social y la Universidad de Murcia a través del Observatorio de la Exclusión Social. Por nuestra parte, defendimos un conjunto de medidas que fueron previamente consensuadas por nuestros grupos de trabajo, incluido el que llamamos el Grupo de Participación, que está formado por personas que pueden hablar y opinar de la pobreza en primera persona.
La Región de Murcia cuenta por fin con una estrategia que pretende ordenar y coordinar todas las medidas que se realizan en la actualidad contra la pobreza, además de poner en marcha un importante número de medidas nuevas. Y es en este punto donde debemos señalar por qué es insuficiente lo aprobado la semana pasada.
Durante todo el proceso de elaboración de esta estrategia, y durante los años previos en los que la red reclamaba que hubiera algo así, hubo no pocas ocasiones en las que se cuestionó si debía ser una estrategia, un plan, un pacto. La posición de la red siempre fue la misma a este respecto: nos daba igual cómo se llamara, siempre y cuando no acabara siendo un libro blanco de la lucha contra la pobreza, una simple recopilación de buenas intenciones sin mayores consecuencias. La estrategia debe ponerse en marcha para tener efectos positivos en la vida de las personas que viven en pobreza. De lo contrario, habrá sido un esfuerzo baldío.
Para que se ponga en marcha, para ser una realidad, ha de incluir una serie de elementos que concreten la acción. Las medidas previstas deben tener un presupuesto, un calendario y unos indicadores de cumplimiento y evaluación. Esto no está en la actual estrategia. Existe, eso sí, el compromiso de que aparezca en lo que se ha llamado Planes Operativos Anuales.
Las personas que viven en pobreza no tienen un día de descanso. La falta de derechos no da tregua. Por tanto, el trabajo para combatir la pobreza tampoco puede desfallecer. Ya tenemos la estrategia. Ahora es imprescindible concretarla en los planes operativos, empezando por el de 2026, y ponerla en marcha cuanto antes.







